Elementos valiosos del texto “imagen inconsciente del cuerpo” IV

Este cuarto escrito acerca del texto “la imagen inconsciente del cuerpo”, el autor retoma algunos ejemplos que ofrece Dolto sobre los riesgos que se pueden presentar en situaciones en las cuales existen alteraciones de la imagen inconsciente del cuerpo.

Dolto ofrece el ejemplo de cuando una mujer que ha estado en un embarazo funcional, tiene un incidente aislado –la muerte de alguien querido, una situación de robo, la separación de su pareja..-, ella momentáneamente se puede olvidar de su estado, lo cual lo siente su hijo feto.

Dichos incidentes aislados no se encuentran asociados a las molestias específicas del embarazo o al deseo de la mujer por estar en ese estado pero pueden afectar la vinculación inconsciente de deseo entre madre e hijo puesto que la madre olvida momentáneamente que se encuentra en embarazo.

Otra situación conflictiva que Dolto refiere es cuando existe, durante el parto, alguna complicación, originando que el vínculo entre madre e hijo tenga alguna alteración por el peligro que puede tener la vida tanto en la madre como en el hijo. En este momento la cohesión de sujeto-imagen con la del cuerpo-esquema corporal no ha podido constituirse.

La  alegría del nacimiento se transforma por la angustia ante una posible muerte, que en caso de darse, puede arropar simbólicamente al niño con tintes negativos –sufrimiento, tristeza…-. La muerte precoz de una mama que se ocupaba totalmente de su hijo, en caso de darse, suprime el lugar del vínculo en el cuerpo del niño, que hacia la mediación del pequeño con el lenguaje.

Dicha muerte en el mismo momento del nacimiento o en un tiempo cercano a este, produce una herida en la relación del bebé con su propio cuerpo, debido que una parte de la imagen inconsciente del cuerpo se ha marchado con la madre, pudiendo ocasionar en sus habilidades para tragar o mamar, y más tarde en su fonación de sonidos.

Con la muerte de la madre, también se produce la pérdida del vínculo intrapsíquico entre madre e hijo, algo que solo puede ser neutralizado por las palabras del padre, quien le habla de la difícil prueba que han vivido ambos –esto también aplica para las experiencias de abandono-.

Otro ejemplo que proporciona Dolto es cuando el hijo no es deseado y maltratado. El no oye palabras en los cuales se siente reconocido como sujeto, ocasionando que la función simbólica pueda verse perturbada y dar como resultado desordenes fisiológicos. En este momento, el niño solo es reconocido por lo orgánico y no por lo que trata de comunicar a través de su desorden somático

En estos casos, el malestar fisiológico se convierte en el significante específico del estatus relacional imaginario del sujeto con un  otro, por falta de otro. El movimiento psíquico del niño se caracteriza por el poco deseo de crecer, aprender…, y por el mucho deseo por morir –no hacer parte de esa situación que se encuentra vivenciando-.

Dolto abarca también, el tema de los niños que crecen  en un espacio encerrado, sin ninguna experiencia de su masa corporal, por lo cual desearan correr cuando tengan la oportunidad. Ante este corrido en los lugares exteriores, la madre se angustia y encamina sus esfuerzos a dominarlo, ponerlo otra vez dentro de la casa

El niño sin poder explorar afuera,  tiene una inexperiencia total de su esquema corporal, desarrollando la fantasía de omnipotencia de una imagen del cuerpo que no tiene puesto que existe inexperiencia motriz y nulidad en la oportunidad de observar al otro en esa experiencia

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