
Existen individuos que a pesar de su alto nivel de deseos por realizar una actividad -algunos de estos se producen por sus motivaciones compensatorias de otras debilidades que siente el sujeto, otros se producen para desplazar la atención y no tomar determinadas decisiones…-, no obtienen el rendimiento que desean, pudiendo presentar lesiones o diversos quebrantos de salud debido al sobre esfuerzo.
Estas personas aparentemente conocen su corporalidad –esquema corporal- pero esto no lo han podido integrar, mediante un discurso, con su parte emocional, por lo cual no se encuentran conscientes de sus limitantes, desconociendo hasta que punto llegar antes de producir fallas o malestares en su corporalidad.
Ellos tienen un esquema corporal e imagen inconsciente del cuerpo muy egocéntricos, el cual se caracteriza en que sienten que la totalidad de sus órganos corporales se encuentran en óptimas condiciones, y sienten que pueden realizar la totalidad de los deseos que tengan con su cuerpo, razón suficiente para que le exijan hasta desequilibrarlo –hábitos poco saludables de vida, jornada interminables de trabajo, no dar importancia a la salud emocional….-.
Individuos que solo hasta la mediana edad comienzan a darse cuenta y aceptar estas imposibilidades a nivel tanto de las condiciones de sus órganos como de su funcionamiento corporal. Determinadas personas asumen lo que esta sucediendo en sus vidas, re-significándose para la creación de un sello particular que permita satisfacer necesidades personales y simultáneamente ofrecer un beneficio a otros, mientras otros entran en la crisis de esta edad en la cual ejecutan acciones particulares para personas de menor edad –establecer vínculos afectivos o sexuales con personas menores en diez o más años, no cuidarse en comida o bebida, altísimas horas laborales…-.
Un esquema corporal e imagen inconsciente del cuerpos egocéntricos implica que no ha existido un dialogo adecuado entre corporalidad y emoción puesto que esta última no ha interiorizado una norma –limitante-. Desde este modo de análisis, la imagen inconsciente del cuerpo no se encuentra construida funcionalmente.
Con una imagen inconsciente del cuerpo edificada de ese modo, se podría afirmar que este individuo tuvo un vínculo inadecuado con su madre en la primera infancia, el cual fue caracterizado por la poca continencia de la adulta y el no respeto por los tiempos de ejecución en la acciones de su bebe ante los diferentes estímulos, consiguiendo angustiarlo y angustiarse a ella, y permitiendo que él no haya interiorizado las prohibiciones.
Dicho vínculo con la madre se completó con un lazo disfuncional con el padre, quien no tuvo habilidades para neutralizar las debilidades de la figura materna, consiguiendo que su hijo no pudiera acceder a una emocionalidad con limitantes sino que esta solamente se significara como aquella que permite la manifestación de deseos y la consumación de estos.
Relaciones insanas de padre y madre con su hijo han ocasionado representaciones negativas de las experiencias emocionales en las prohibiciones al placer oral, anal y fálico. Por ello no existe una estructuración psicológica adecuada del menor, así como tampoco una adecuación sin traumatismos excesivos al orden social y de lenguaje.
Rechazar la presencia de incapacidades o dificultades físicas, es algo que se puede dar conjuntamente con inconvenientes en el reconocimiento de su incompletud a nivel emocional. El sujeto no le ha dado una representación lingüística a sus privaciones, así como tampoco ha explorado los malestares producto de esas faltas.
La asimilación emocional con prohibiciones permite que el ser humano, hasta cierto punto, se visualice a sí mismo como un otro, para de esta manera tener claridad sobre la diferencia entre realidad y deseo, y acepte las imposibilidades que suceden en lo real. Al hacerlo, el sujeto ha interiorizado que en sus ejecuciones se desarrollaran con base en el auto-cuidado y en el cuidado de los demás.
Una imagen inconsciente del cuerpo desarrollada con demasiados deseos sin tomar en cuenta los limitantes, puede alejar al individuo del campo real, por lo cual existe altas probabilidades de inconvenientes para la comunicación, resolución de conflictos y toma de decisiones con un otro.