
En este segundo escrito sobre el texto “Piscoanálisis y cuentos de hadas” escrito por Bruno Bettelheim se mostrará las particularidades de los cuentos de hadas tanto en su parte literaria –manifiesta- como en los aspectos referentes a su interpretación latente o inconsciente.
El autor manifiesta que una gran cantidad de cuentos de hadas, referencian, de un modo u otro, a motivos religiosos y educación moral debido que estos escritos fueron creados en un periodo en que la sociedad se guiaba mucho por estos dos temas. La alta religiosidad de aquella época difiere de la actual, razón suficiente para que Bettelheim concluya que los cuentos de hadas han perdido su interés.
El también afirma que un rasgo distintivo de esta obra literaria es que el niño comprende que el cuento de hadas es una situación simbólica y no real. El no cree posible que las acciones nombradas en el escrito se puedan convertir en realidad -la fantasía se apodera del niño por el espacio del tiempo en que el cuento es narrado-.
Bettelheim afirma que el cuento de hadas plantea de un modo breve y conciso un problema existencial con personajes bien definidos. Tanto el mal como la bondad son naturales, ambos toman vida en personajes y acciones particulares que representan las particularidades de cada persona. Dinámica que plantea un problema moral y desafíos para resolverlo.
El malo, quien temporalmente ostenta el poder, tiene atractivos –ser poderoso, gigante, manejar magia..-. Este malo es alguien que al final del cuento logra ser castigado, dando un mensaje manifiesto acerca que el castigo puede evitar el crimen, y un mensaje latente que la maldad termina sucumbiendo.
Por otro lado, el héroe se muestra, en el relato del cuento, como la persona más atractiva, por lo cual el niño se identifica con él en la totalidad de sus batallas. El infante empatiza con el héroe tanto en su sufrimiento como en sus victorias de tal modo que interioriza su moralidad.
Los personajes de los cuentos de hadas no son buenos y malos al mismo tiempo, mostrando la misma polarización que tienen los niños –Una persona es buena y otra mala. Un hermano inteligente y otro no, pero nunca las dos cosas a la vez. Estos rasgos extremos en personas diferentes pueden tener una enseñanza o moraleja determinada o no-.
En los personajes del cuento, los comportamientos positivos de los personajes se encuentran muy realzados, así como también las conductas negativas, lo cual puede deberse a la forma disociada en que el niño siente el mundo y sirve para facilitar que el niño reconozca algo como totalmente bueno o radicalmente malo. Para el niño, su mundo que son básicamente sus padres, se encuentran, de igual forma, disociados.
Personajes de una sola dimensión permiten que el niño pueda comprender más fácilmente sus emociones y acciones. El relato no solo sugiere el aislamiento y la separación, por parejas de contrarios, de los aspectos disparejos y confusos de la experiencia infantil, sino también de su proyección de distintos personajes.
Al presentar al niño personajes con rasgos totalmente contradictorios, se le ayuda a entender más fácilmente la diferencia, cosa que no se podría hacer si un personaje tuviera rasgos positivos y rasgos negativos simultáneamente.De esta manera, los personajes opuestos incentivan al niño a escoger con mayor facilidad con cuál personaje desea identificarse –elección que se realiza por la simpatía o antipatía y no por cuestiones morales-.
La simpatía que el niño adquiera hacia determinado personaje, depende de la condición de héroe que el cuento da específicamente a un sujeto y también de la importancia que el narrador le otorgue en su relato, y no es de acuerdo a los preceptos morales que manifiesta, como se nombro anteriormente.
El niño se identifica con el héroe de los cuentos de hadas, convirtiéndose en este personaje –héroe-, por lo cual siente que consigue la fuerza suficiente para enfrentar las situaciones conflictivas que se presentan en su mundo, una de esta situaciones se encuentra relacionada con el camino de su independencia y la experimentación de la angustia de separación. En el momento en que se identifica con el héroe, el niño puede compensar con su fantasía los déficits, reales o imaginarios de su propio cuerpo.
Identificación que se intensifica cada vez que el niño se enfrenta al mismo cuento, porque esto permite descubrir mayor cantidad de elementos similares con su realidad interna. En cada repetición se presentan más asociaciones entre la obra literaria y su mismidad
El héroe del cuento de hadas se siente acompañado pues en la narrativa existen elementos de la naturaleza –árbol, animales-, provocando que el pequeño lector se acerque a estos elementos y simbolismos, entendiendo que ellos lo pueden resguardar aunque se sienta perdido en la búsqueda de algo. En este momento, el niño comprende que en cualquier tipo de interacción que tenga puede encontrar relaciones satisfactorias y llenas de sentido.