Relación entre el accionar de la especie humana y las comportamientos de las personas

Hasta ahora no se ha podido demostrar la influencia de la genética en la manera de comportarse de las personas. Aun así, se puede decir que existe una herencia cultural, o sea comportamientos que se repiten de generación en generación y nos determinan como sujetos.

Algunos autores han nombrado esto como arquetipos colectivos –experiencias y recuerdos de nuestros primeros antepasados que se guardan en el inconsciente-. Estos arquetipos permiten ayudar en la búsqueda de los significados de los sueños, los dibujos, los chistes y las demás manifestaciones inconscientes como algunas equivocaciones.

En base a esta herencia cultural, se puede decir que la relación fusional entre madre e hijo durante el primer año, y la posterior irrupción de la figura paterna para realizar esa separación, tiene similitud con el macho dominante antes del periodo totémico, el cual prohibía a los demás machos tener contacto sexual y preferente con las demás hembras de esa clan.

Regla básica de convivencia que en la época prehistórica genero la prohibición al incesto y que en la época actual produce la necesidad que el niño/a se separe de la relación fusional con su madre para someterse al ordenamiento cultural y al lenguaje, por lo cual existen variados conflictos entre el niño y su padre, quien es la persona que presiona esta separación entre madre e hijo.

Siguiendo con esta regla básica de convivencia, en la época actual nos podemos encontrar con niños que tienen un temor desmesurado ante algunos animales o figuras a pesar que nunca han tenido contacto con ellos. Un concepto que puede ayudar a explicar este miedo de alta intensidad, es significar ese animal como un tótem, el cual en las sociedades totémicas era un símbolo del padre.

Por esta razón, se debe investigar las características de los sentimientos ambivalentes hacia el padre, y como la parte que produce sentimientos negativos, es un determinante en el accionar del niño o de la persona adulta. Igualmente, es necesario conocer todas las asociaciones que se dan de ese animal temido que puede actuar de la misma forma a un tótem en la mentalidad primitiva.

Con respecto a la herencia cultural, también se puede visualizar como los preadolescentes se organizan en clanes, algo que les permite desarrollar paulatinamente el proceso de separación de sus figuras parentales, sin tener la angustia o el temor de llevar este proceso de manera solitaria, puesto que no tienen herramientas psicológicas o monetarias para hacerlo.

Otro ejemplo de las conductas de la especie en el accionar del individuo, lo podemos observar en las pandillas que se forman en los barrios de estrato popular, los cuales tienen la prohibición de atentar contra la vida de los otros miembros de la misma pandilla o los habitantes del mismo barrio, tal como acontecía en la sociedad totémica.

Podemos darnos cuenta como el conocimiento y el entendimiento de algunos comportamientos de la especie, lo mismo que las maneras de actuar características de su entorno familiar, pueden ayudar a explicar diversas conductas del individuo, algo que permite encontrar soluciones mas completas en caso de alguna situación conflictiva

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