Dinámica de pareja narcisista.

La colusión narcisista o dinámica de pareja narcisista, consiste en que cada miembro de la pareja necesita del otro como un objeto de sí mismo. Cada miembro necesita del otro para mirarse, admirarse y de esa forma poder consevar la autoestima –mantener la autoestima es el motivo más importante que condiciona los sentimientos y actuaciones de la pareja-.

En la dinámica de pareja narcisista, uno de los miembros presenta el carácter narcisista en el cual existe un patrón general de grandiosidad –en la imaginación o en el comportamiento-, acompañado de fantasía de éxito ilimitado –poder, brillantez, belleza o amor imaginario-, creencia que son personas especiales o que tienen mayor estatus,  necesidad de admiración, explotador, envidiosos y soberbios.

Los sujetos que tienen esta clase de trastorno, sufren con frecuencia de tristeza o decepción puesto que no logran llevar a cabo el nivel de sus propias expectativas ante las diversas actividades, algo que se puede relacionar con su dificultad para evaluar las situaciones y su desempeño ante estas, de forma objetiva.

La persona narcisista puede tener dificultades para la adquisición de comportamientos normativos, la empatía con el otro, especialmente con su sufrimiento, la poca tolerancia a la frustración, el escaso control de emociones y la limitada capacidad para posponer la satisfacción inmediata, lo mismo que para asumir responsabilidades

Este miembro de la pareja tiene la tendencia a llamar la atención con actos infantiles e inmaduros –escapar de casa ante su tristeza y dolor por cualquier discusión, cuyo mayor objetivo es sentir la preocupación del otro y constatar que será buscado por su pareja.

El otro miembro asume simultáneamente las funciones de protección afectiva y de aplicación de normativas y/o hábitos. Esta persona se presenta como alguien que tiene recursos emocionales para tolerar las conductas infantiles de su pareja con las cuales se identifica.

Por estos comportamientos tolerantes y comprensivos, el miembro B consigue que el miembro A lo necesite y dependa de él. Dicha dinámica se intensifica en la medida que el narciso se convierte en alguien con mayor incapacidad emocional, requiriendo a su  compañero.

Las dos personas, en esta dinámica, tienen un perfil  narcisista. El miembro A tiene conductas egoístas y poca capacidad de mentalización del otro, mientras el miembro B es quien detecta los conflictos del otro y de la relación, aparenta tolerarlos y ayuda a que sean resueltos.

Debido que ambos miembros de esta pareja son narcisos, los dos se mantienen en permanente competencia acerca de quién es más importante y quién se muestra más, por lo cual idealizan y desvalorizan al otro de forma continua, de acuerdo a su conveniencia o al seguimiento de sus propósitos narcisistas.

Esta clase de pareja tiene ligamentos afectivos débiles puesto que se mantienen por una dinámica inconsciente producto, solamente, que  cada uno eleva la autoestima del otro pero sin que sus miembros puedan desarrollar un efectivo trabajo en equipo, en caso que los papeles no se alternen.

Sin embargo, cuando las funciones se alternan, lo cual significa que el miembro A actúa como soporte emocional del miembro B, y que este –miembro B- ejerce las conductas grandiosas, fantasiosas y desequilibradas, que antes tenía el miembro A, esta pareja se puede convertir en una entidad cercana a  la funcionalidad puesto que es capaz de lograr un insípido trabajo en equipo.

Aun así, este trabajo de equipo puede tener dificultades puesto que al tener dos miembros narcisos en la pareja, con ideas de grandiosidad y dificultad para aceptar sus rasgos negativos, se produce falencias en el diagnóstico, especialmente en la parte referente a debilidades y amenazas, algo que no permite el desarrollo de planes objetivos de mejoramiento.

Dificultades que difícilmente podrán ser disminuidas por la actuación de un tercero – terapeuta- puesto que él –el terapeuta- nunca cumplirá la perfección que ellos exigen para solucionar las posibles situaciones conflictivas que puedan tener en su relación.

La pareja narcisista que no alterne sus funciones, esta condenada al fracaso. Por otro lado, este tipo de pareja que si puedan turnar sus papeles, lograrán formar un débil equipo de trabajo, pero la naturaleza narcisa de sus dos miembros, impedirá que tengan la necesidad de modificación de patrones de comportamientos y pensamientos, lo mismo que impedirá la actuación de un tercero en un proceso terapéutico.

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