Como manejar los trastornos depresivos o distímicos.

Antes de evaluar las acciones para llevar a cabo en los casos de un trastorno depresivo o trastorno distímico, es necesario diagnosticar las efectos que ha tenido ese trastorno. Si las consecuencias son muy radicales –baja de peso, incapacidad para trabajar o estudiar etc- o si existe algún tipo de ideación suicida, se debe acudir de manera urgente a psiquiatría para comenzar un tratamiento farmacológico.

Cuando esta en este punto, generalmente el individuo no tiene la motivación y/o la capacidad de evaluarse objetivamente, por lo cual requiere que su círculo familiar y social próximo tenga especial cuidado en la aparición de estos síntomas, para presionarlo a acudir donde un psiquiatra.

El psiquiatra enviara la ejecución de diversos tipos de exámenes y manejara con medicamentos este trastorno desbordado en sus consecuencias pero también debe remitir a un manejo terapéutico que ayude a conocer las causas inmediatas junto a las causas históricas de esta tristeza angustiante, y permitirá la adquisición de herramientas psicológicas para afrontar estos estados de ánimo negativos. En los casos menos graves, o sea que no exista ideación suicida o que los efectos del trastorno no sean tan evidentes, se recomienda igualmente comenzar un proceso terapéutico.

Mientras inicia ese proceso, el individuo puede empezar a realizarse  él mismo diversos cuestionamientos que le permitirán darse cuenta de los rasgos de personalidad, la herencia de su familia en cuanto a trastornos depresivos o distimicos diagnosticados, su historia propia desde su nacimiento hasta la actualidad, y la época en que sintió una disminución profunda de su motivación para hacer las cosas o que sintió alguna ideación suicida.

Esta mirada en retrospectiva es esencial porque se dará cuenta de muchos rasgos disfuncionales en la relación entre sus padres y de muchos rasgos disfuncionales de sus padres con usted, algo que pudo provocar deficiencias o el no desarrollo de habilidades para enfrentar situaciones cotidianas que pueden generar estados afectivos negativos. Igualmente, esta mirada permitirá evaluar cual es la ganancia de generar procesos negativos de pensamiento ante diferentes sucesos.

En una cantidad considerable de casos, cuando no existe causa orgánica,  se puede observar que los trastornos depresivos o distímicos ocurren porque los sujetos no tuvieron el soporte emocional y de normatividad adecuado durante su niñez, lo cual permitió que ellos no desarrollaran su inteligencia emocional, y por ende, no sean capaces de enfrentar asertivamente las situaciones negativas que puedan tener en su vida.

El sano manejo de estos trastornos depende de la proactividad para darle un seguimiento a su propia vida y formular conclusiones cuyo objetivo sea manejar de manera acertada la presencia de los síntomas depresivos. . Igualmente, esta proactividad  estará demostrada en la realización de un proceso terapéutico que le permita objetivizar el conocimiento sobre usted mismo y le permite resignificar su historia mediante las interpretaciones generadas por otro y por usted mismo en ese proceso, algo que puede ser útil para controlar situaciones futuras que estimulen su tristeza o su desmotivación.

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