Tanto la presencia de los ataques de ansiedad o angustia –ataques de pánico- como la sensibilidad a los factores que estimulan estos ataques tienen su componente genético, su componente ambiental y su componente ligado al funcionamiento ineficaz del sistema nervioso.
Aunque se presente este tipo de ataque o aunque se presente reacciones que podrían definirse como cercanas a un ataque de ansiedad o angustia, producto de determinado componente o de la conjunción de los tres, el individuo debe adquirir herramientas psicológicas que le permitan enfrentarlo de manera proactiva y asertiva.
Estas herramientas deben estar encaminadas a conocer los estímulos que producen los ataques y hacerles un seguimiento hasta su formación. Una técnica muy útil para esto es que después de presentarse esos estímulos –vivencias, objetos etc-, que provocan esos malestares corporales o psicológicos se cuestione el porque de esa respuesta de ansiedad o angustia, y así sucesivamente hasta llegar al punto más atrás –la recomendación es que en este ejercicio se pregunte porque mínimo cinco veces-
Algunas veces, el sujeto no puede llegar mas atrás porque llego hasta una edad muy pequeña. Sin embargo, todos estos cuestionamiento han ayudado que la persona conozca muchas causas de esos ataques y muchas características de su ser, de las cuales no tenía consciencia.
En este punto, la persona se encuentra haciendo un seguimiento a sus recuerdos, haciendo que se produzcan mas asociaciones negativas con algunas personas o vivencias, las cuales se podrán re significar con nuevos pensamientos en torno a ese recuerdo hostil o traumático.
De esta forma, el sujeto puede obtener mas informaciones de su ser, algo que permite la creación de ciertas estrategias para acercarse paulatinamente al estímulo, sin pensar que este supone algún tipo de peligro para la supervivencia o para el bienestar.
En estos pequeños acercamientos, se hace necesario describir detalladamente cada una de las sensaciones o pensamientos displacenteros que se producen, para igualmente conocerlos y aprenderlos a neutralizar, suprimiendo la carga negativa de estos.
Pequeños ejercicios que el individuo puede realizar para controlar y poder manejar las emociones negativas alrededor de algunos estímulos, especialmente si estos forman parte de su diario vivir. Conociendo estas emociones y sus efectos nocivos, el sujeto puede adquirir la motivación para su autoregulación.
Es necesario indicar que los ataques de ansiedad y de angustia mas severos requieren de un profesional de la salud mental para su terminación puesto que este profesional podrá ser capaz de controlar y dar interpretaciones que permitan re significar las emociones, sensaciones y pensamientos negativos ante el proceso de aproximación a este tipo de estímulos, solucionando posibles situaciones de crisis o descontrol de emociones. Igualmente, este profesional evaluara la pertinencia de un manejo farmacológico adicional al proceso terapéutico.