Del miedo a la fobia en el niño.

El miedo es una respuesta adaptativa del ser humano, la cual permite preparar los sistemas corporales para enfrentar o huir de un estímulo potencialmente peligroso en el presente o en el futuro. Esta respuesta se caracteriza por síntomas fisiológicos –cardíacos, respiratorios, nauseas etc- y síntomas psicológicos –agotamiento, intranquilidad, temor etc.-.

Las sensaciones de miedo se asocian con los efectos negativos que ha tenido un estímulo después de haberse experimentado por primera vez, o se relaciona a la manera como el niño ha significado el encuentro con lo nuevo, de acuerdo al vínculo afectivo con sus padres o figuras de apego.

El niño tendrá deseos de conocer, de acuerdo a las peculiaridades del apego que ha tenido con sus padres, especialmente su madre. En caso que el infante tenga un apego seguro con su figura materna, él estará motivado a explorar el medio ambiente puesto que después de hacerlo, recibirá una respuesta amorosa y continente de ella.

Por otro lado, si el niño tiene un apego inseguro con su madre, no tendrá suficiente interés en conocer el mundo, o lo conocerá sin el deseo de compartir con la madre esa vivencia, por lo cual no se nutrirá del vínculo emocional con ella, y por ende, puede presentar problemas para la adquisición de saberes y para la formación de competencias.

Con base en este tipo de apegos, el niño pequeño significara los elementos que ha explorado. En los niños que tienen un vínculo seguro con su madre, ella estará pendiente, por lo menos las primeras veces, de las investigaciones que haga su hijo, mostrándoles posibles peligros en el camino, y enseñará una manera funcional de evitarlos o enfrentarlos. De esta manera, los objetos nuevos podrán producir síntomas fisiológicos o psicológicos de baja intensidad puesto que han sido significadas por una madre amorosa, confiada, continente y que enseña la manera eficaz de enfrentarse a conflictos, objetos o situaciones con connotaciones negativas.

En caso que el niño descubra algo sin presencia de la madre, el niño puede huir de este estimulo o interactuar con este según los lineamientos dados por su figura materna. Si decide interactuar, este accionar se caracterizará por ser armonioso, amoroso y confiado, tal como es el vínculo afectivo entre el niño y su madre. El infante recibirá una respuesta ante la investigación, generando un conocimiento de lo que ocurre cuando manipula determinada cosa.

Dicho conocimiento originará reacciones de placer o de miedo con las posteriores interacciones con esa cosa o con objetos que puedan asemejarse, convirtiéndose en una representación mental. Esta representación se convierte en una memoria emocional, por lo cual se deposite en el sistema límbico, sitio del cerebro que no esta mediado por el discurso.

En el otro extremo se encuentran los niños que han tenido un apego inseguro con su madre, quien tiene comportamientos y actitudes poco saludable -gritos, maltratos, miedos intensos, inestabilidad afectiva, problemas de pareja que afectan la formación del hijo…-. Los vínculos del hijo con este tipo de madre se convierten en algo patológico o cercano a ello.

Los infantes de estos vínculos son los que sus madres constantemente prohíben que exploren, sean por miedo que se alejen o porque no resisten estar sin sus hijos. Además de eso, estas madres pueden tener inconvenientes en la separación con sus hijos, la enseñanza de reglas y la integración con otros.

De esta manera, los pocos intentos de exploración son acompañados por la madre con una actitud de mucho temor ante lo nuevo que se encuentre su hijo. En estas investigaciones, existen muchos sollozos, dudas, gritos,  prohibiciones, regaños, con lo cual el pequeño otorga significado negativo a inspeccionar y significado negativo a la mayor cantidad de cosas que encuentre a su alrededor.

Este temor se generaliza en una infinitud de cosas, creando una representación, la cual se guarda al interior del sistema límbico puesto que hace parte de la memoria emocional. Memoria que no se encuentra mediada por el discurso, por lo cual el individuo no puede explicar aspectos como su naturaleza o consecuencias, entre otras cosas.

El apego inseguro que tiene el hijo con su madre, puede favorecer en mayor medida el desarrollo de representaciones que produzcan sensaciones de miedo y temor puesto que estas –representaciones- pueden aparecer tanto por la disfuncionalidades de la personalidad de la madre,  el vínculo afectivo insano entre madre e hijo y las interacciones negativas entre sujeto y objeto, mientras que las representaciones atemorizantes que se forman en los niños cuando han tenido un apego seguro con su madre, solo se dan por interacciones negativas entre niño y objeto.

Las experiencias displacenteras que el niño con apego seguro tuvo con determinados objetos, ocasiona que él tenga respuestas de huida ante estas objetos o situaciones, o que desee aprender, de manera proactiva puesto que tiene el apoyo, el amor y la contención de la figura materna, una manera de enfrentar, o por lo menos soportar la presencia de este tipo de estímulos.

Por otro lado, las experiencias displacenteras que el niño con apego inseguro tenga con determinados objetos o situaciones, se pueden intensificar con los años, convirtiéndose en una fobia, que se define como un temor irracional que interfiere significativamente en la capacidad funcional de un individuo pues produce angustia y ataques de ansiedad

Fobia que para su curación, necesita la realización de un proceso terapéutico, el cual deba desarrollar herramientas para aprender a soportar paulatinamente la presencia del objeto, y poder interactuar con él, pero también requiere ligar el recuerdo de la emoción con palabras para conocer su origen, significado, sus consecuencias, y la forma de suprimir esta conducta fóbica.

Este es un escrito que tiene dos propósitos fundamentales: El primero de ellos es formar en diversos componentes que permitirán profundizar en conceptos y variadas realidades psicológicas, así como mejorar la salud mental del individuo y del grupo familiar. El segundo objetivo es promocionar mi consulta clínica de forma virtual y presencial, ambas se pueden solicitar al celular 320 6919221

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