Por escritos anteriores, se concluyó que el pensamiento mítico, el cual es desconocido y se almacena en el sistema límbico por medio de imágenes, solo puede trasladarse al neocortex –parte del cerebro que maneja el razonamiento, pensamiento lógico y consciencia- mediante el discurso, conocimiento, la pertenencia y la identificación con las narraciones y los héroes míticos.
Lograr estos propósitos –conocimiento, pertenencia e identificación con el mito- es posible, en la mayor parte de situaciones, cuando el individuo hace parte de grupos que fundamenten su accionar en una historia mítica particular –familia, religión, filosofía…-.
Al formar este tipo de colectividades, el sujeto lo hace renunciando a mucha parte de su individualidad, por lo cual entrega un porcentaje alto de sus afectos y motivaciones a ellos. Esta entrega al grupo y las renuncias a las cuales se debe someter, permite que el ser humano se conciba como un ser faltante.
El primer colectivo del cual el sujeto hace parte, la familia, se encuentra fundamentado en un pensamiento mítico particular que ha sido dado por la pertenencia de sus miembros de más edad, a grupos de mayor importancia –iglesias, concepciones filosóficas..-
Grupos más grandes que siguen un sistema de creencias, plasmado en los libros sagrados y en las palabras de sus diferentes órdenes jerárquicos, algo que se convierte en una verdad absoluta y que guía las conductas y los pensamientos morales, provocando que cada individuo renuncie a diversas acciones que pueden comprometer el desarrollo grupal.
Cada sujeto integrante de esta masa, se refugia en las verdades que se imponen, para no enfrentar los aspectos que lo aterrorizan y que se niega a explorar con una forma distante a la narración mítica que cree. Verdades míticas que se crearon para llenar los vacíos del ser humano en cuestiones ligadas a su mortalidad, fragilidad, convivencia y trascendencia.
Las verdades míticas tuvieron su origen en épocas ancestrales, pues solo de esta manera, se podían explicar los temas del mundo físico y espiritual con los cuales el sujeto prehistorico interactuaba. Esta clase de narraciones –mitos-, reemplazaba un discurso científico inexistente en esta época. Cada narración era inobjetable y se convertía en axioma.
En la medida que se fue desarrollando el método científico, este se encargó de resolver los cuestionamientos para la comprensión de fenómenos. A pesar de esto, este método no ha sido capaz de derribar el pensamiento mítico puesto que este último esta ligado a lo enteramente subjetivo.
Adicionalmente, este pensamiento mítico forma parte imprescindible del ser humano y no ha podido ser desplazado por otro tipo de concepción de la realidad, porque en sus narraciones se da respuesta a las principales preocupaciones del ser humano, a nivel individual y colectivo.
Principales preocupaciones que generan malestar por el hecho de sí mismas, y por el hecho que su tramitación también produce movimiento, y por ende desequilibrio. El sujeto huye de este desequilibrio y se refugia en un pensamiento mítico que le produce bienestar y placer, entendido este, como escasa o nula actividad.
Participar e integrarse a los colectivos que fundamentan su existencia en el pensamiento mítico, equivale al deseo por suprimir la falta que hace parte de la estructura del ser humano, y equivale al miedo por enfrentar dicha falta, algo que lo llevaría a enfrentarse consigo mismo.
En la medida que el individuo conozca el pensamiento mítico, por medio de los grupos a los cuales pertenece, puede aceptar el desarrollo científico en los hechos objetivos pero prosigue con ese pensamiento pre experimental en lo relacionado con la subjetividad.
Este sujeto se conforma con esta manera de explicar y sentir la realidad, y no va más allá de eso, lo cual quiere decir que no le interesa llegar a la verdad de sí mismo, su moralidad, su trascendencia o sus origenes, a través de un proceso terapéutico, permitiendo de esta manera, que pueda transformar en códigos linguisticos sus imágenes, emociones, y que pueda reconocerse como un ser definido por tener una falta estructural.
Este es un escrito que tiene dos propósitos fundamentales: El primero de ellos es formar en diversos componentes que permitirán profundizar en conceptos y variadas realidades psicológicas, así como mejorar la salud mental del individuo y del grupo familiar. El segundo objetivo es promocionar mi consulta clínica de forma virtual y presencial, ambas se pueden solicitar al celular 320 6919221