Elementos valiosos de Tótem y tabú I

Fuera de las conclusiones de las investigaciones antropológicas de muchos autores alrededor del totemismo y los comienzos del periodo religioso, Freud  ofrece una serie de conclusiones importantes sobre la similitud de la vida anímica de los prehistóricos con la vida anímica del ser humano actual, el cual es producto de la normatividad y del desarrollo científico.

Freud escribe que en la familia, como muestra pequeña de los clanes, también se puede visualizar el fenómeno incestuoso en el deseo del hijo por tener la constante posesión y el cuidado de su madre. Igualmente, este deseo incestuoso se puede observar en el deseo de la madre de no separarse de su hijo, cuando este esta muy pequeño, ni permitir que otra persona se acerque a él.

Este deseo incestuoso se traduce en conductas fusionales entre madre e hijo, las cuales se transforman en la medida en que un tercero irrumpe en el vínculo, ejerciendo una prohibición o tabú ante este deseo. A pesar de esta irrupción con la consecuente separación entre hijo y su madre, el deseo incestuoso no se acaba y se almacena dentro del inconsciente.

De esta manera, la prohibición del incesto tiene un deseo ambivalente de hacer lo prohibido y respetar dicha prohibición. En este ambiente, el hijo mantiene con el padre sentimientos dicotómicos puesto que lo odia por tener la completa atención de su madre y separarlo de ella pero al mismo tiempo tiene remordimiento de culpa por desear que no este, algo que lo ayuda a identificarse con su figura paterna.

Freud señala que el niño tiene culpa de desear que su padre no este, puesto que el infante no tiene el principio de realidad estructurado y se mueve en un mundo omnipotente, en el cual él piensa que lo que desea es la realidad. Esta omnipotencia del niño es similar a la magia en el totemismo y  las peticiones al dios en el periodo religioso.

Debido a la actuación de este padre, el niño reprime su deseo incestuoso y cambia el amor posesivo hacia su madre por un amor más ligado a afectos puros y no egocéntricos. Modificar el sentimiento hacia la madre, aceptar que el padre existe y que es la pareja de la madre, junto a identificarse y tener sentimientos de amor  hacia él, es un aspecto que se puede visualizar en los pueblos totémicos cuando los pueblos se identifican con su tótem, lo aman y respetan la prohibición de tener relaciones sexuales con las mujeres del mismo tótem

A partir de estas  leyes –adorar al padre y no poseer a la madre-, el niño puede originar muchas más prohibiciones o tabús sobre cosas que desea –prohibición consciente y atracción inconsciente-, algo que se debe conocer y perseguir hasta su origen con el objetivo de aliviar los malestares de vivir en una cultura.

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