Elementos valiosos del texto “Imagen inconsciente del cuerpo” III

Este tercer escrito acerca del texto “la imagen inconsciente del cuerpo”, el autor describirá como Dolto ahonda en las profundidades del complejo de Edipo, especialmente aquellas referidas a la castración que ocurre en esta edad, experiencia que asocia con el reconocimiento del espejo.

Para la autora, los primeros acercamientos que realiza el niño con el espejo, se caracterizan porque los pequeños piensan que observan en su reflejo alguien distinto a él. Con el mejoramiento de sus capacidades cognitivas, el infante reconoce que quien esta detrás del espejo es su sí mismo.

En este punto, el niño da forma a su propio esquema corporal. El pequeño puede darse cuenta de la diferencia entre sexos, descubriendo el concepto de falo que se relaciona con la ausencia-presencia –para el menor, el hombre es dueño del falo puesto que tiene el pene mientras la mujer no tiene nada. Ausencia que es entendida como la no presencia fálica-.

Con el reconocimiento en el espejo,  el niño pasa el placer obtenido por las zonas relacionadas con el transito digestivo –boca y ano- a las zonas relacionadas con la parte genital pues el niño se reconoce diferente a la niña. En este momento, el niño ha interiorizado las leyes éticas orales y anales –prohibición canibalismo, vandalismo y del asesinato-  que articulan al narcisismo del niño el orgullo o la vergüenza de su actuar, según sea ético o no ético

Niños y niñas tienen sus posesiones y sus faltas, conocimiento que el menor necesita reafirmar con el adulto más cercano –sus padres-, lo mismo que acerca de la implicación tanto de papá como de mamá en el proceso de la fecundidad, aunque también deben entender que este no es el único propósito de la sexualidad, sino que esta sexualidad involucra un placer que se adquiere con otro. En este punto, el niño sabrá que la sexualidad se humaniza, por lo cual es esencial que él sepa que su presencia en el mundo es producto del deseo de sus dos padres.

El complejo de Edipo ocurre después que el niño ha descubierto la diferencia entre los dos sexos. El saber que el niño pertenece a un sexo, permite que cambie para él su imagen del cuerpo, desarrollando la identidad sexual. El se identifica con aquella persona que le ha dado su apellido y que ha contado con él para ser guía. El Edipo puede resultar sanamente conflictivo o patológicamente conflictivo dependiendo de las características en las interacciones de sus padres por lo cual puede estar satisfecho o no con su identificación

En el proceso Edípico, el padre debe ejercer la castración simbólica cuando su hijo desea estar pegado a la madre, lo mismo que cuando desea no separarse de su padre o de sus hermanos hombres y mujeres. El vínculo afectivo con las personas que comparten lazos consanguíneos, no esta permitido.

Si no existe un padre o un otro que impida esta elección con los miembros del mismo clan familiar –padres, hermanos, abuelos..-, el niño varón puede seguir toda su vida con la elección exclusivamente narcisista de objeto, la cual estará encaminada a sus placeres parciales genitales, o sea relaciones incestuosas.

Esta prohibición debe estar acompañada por comportamiento modeladores del padre como acciones de respeto tanto hacia el menor como a su madre. En caso que el padre maltrate o realice otros comportamientos impulsivos, el niño tendrá inconvenientes para el control de sus impulsos y por ende para el cumplimiento de la ley

En la niña, ella no se siente potente sino que acechará a su padre, quien es el objeto de la potencia, por lo cual ella se identificara con su ser femenino y deseará emular a su madre, con el objetivo que el padre la considere más importante y útil que a la madre

El resultado de la castración edípica es que el niño se da cuenta de la prohibición por tener contactos íntimos con su familia, renunciando al deseo de posesión de sus primeros objetos heterosexuales y homosexuales. El niño reconoce que aquello que lo estaba sosteniendo es un fin incestuoso, a la vez que se crea el super yo, entidad psíquica regidora de la normatividad social. El niño sale del circulo familiar para conquistar en la realidad social a objetos licitos.

La finalización del complejo de Edipo, permite al niño el libre juego de sus pulsiones en sociedad. En esta etapa, los juegos con sus normas pasan a ser aspectos muy importantes, en que el infante comienza a aceptar su derrota, cuando esta ocurre, desviando un poco el placer hacia la parte de esfuerzo, el trabajo y el aprendizaje

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