Equipo de trabajos lúdicos en adultos mayores.

Un equipo de trabajo es una unidad de personas que trabaja colectiva y complementariamente en pos de conseguir diversos objetivos –organizacionales, académicos, deportivos, recreativos…-, lo cual es posible debido a la presentación de una ciertas particularidades.


A diferencia de los grupos de trabajo, quienes solo fomentan la orientación al resultado individual y poseen un solo líder, un equipo de trabajo puede tener varios sujetos encargados de proyectos y se orienta tanto al logro individual y común como a las relaciones, estimulando la conexión emocional, diversidad, el dialogo y la negociación entre sus miembros.


Los equipos de trabajo se forman en la medida en que sus miembros puedan lograr una conexión emocional entre ellos, y en la medida que, además, tengan un propósito definido, los cuales en la adultez mayor se encuentran asociados con actividades que involucren el aprendizaje, la diversión y la socialización.


Los adultos mayores tienen mayores facilidades para conectarse afectivamente con él mismo y con los otros, puesto que, a raíz del decaimiento de sus procesos inhibitorios, sus emociones se manifiestan sin barreras represivas. Este sujeto puede reconocerse en su mismidad y tener empatía con el sí mismo de los otros adultos mayores.


El equipo de trabajo se constituye en una significativa red de apoyo y de socialización para los sujetos de estas edades, incentivando que cada persona se motive a alcanzar logros conjuntos e individuales respecto a realización de tareas y aumento tanto de su bienestar como de su calidad de vida.


El equipo de trabajo estimula un sentido de pertenencia en el adulto mayor puesto que son personas que comparten lenguaje y variados códigos enlazados con necesidades y problemas comunes, los cuales se contienen y se crean lineamientos de conducta y de formas de pensamiento para que no vuelvan a ocurrir.


Existen espacios de contención respecto de aquello negativo que acontece en la dinámica grupal, reflejando así las emociones que cada miembro tiene en sus espacios privados –familia, sí mismo…-. En el momento, en que la fuerza del equipo de trabajo puede absorber y disminuir la intensidad de los conflictos entre sus miembros, simultáneamente también lo esta haciendo con aquellos referentes a su vivenciar fuera del equipo, aunque algunas veces estos temas no se toquen explícitamente.


El equipo de trabajo de pares funciona para proteger emocionalmente al adulto mayor de las discriminaciones que sufre por parte del contexto social y permite su reinserción social y cultural debido a situaciones de desafiliación que ha tenido por la jubilación, muertes de algunos hermanos o pareja…


Es fundamental que los miembros de la familia que ejercen una significativa importancia para el adulto mayor, estimulen en sus seres queridos la motivación por ser parte de un colectivo y por involucrarse emocionalmente con los objetivos y con sus compañeros.


El adulto mayor llega al grupo con ciertas dudas pero cuando se da cuenta que los otros miembros tienen unas experiencias y formas similares de procesar la información, crea una confianza necesaria para alimentar su autoestima que favorece el desarrollo de proyectos de grupo y la continuación de proyectos individuales.
Involucrarse afectivamente con el equipo de trabajo es una acción que facilita el desarrollo de su autonomía, nuevos aprendizajes, la incentivación de su capacidad crítica ante diversos tópicos como política, democracia, su función como abuelos…, sus habilidades de argumentación y el conocimiento de sí mismo, entre otras cosas.
En estos vínculos con el equipo de trabajo, el adulto mayor puede preservar su identidad puesto que el colectivo permite desarrollar o, por lo menos, no propiciar la perdida de fortalezas para encarar adecuadamente las vulnerabilidades que presenta en esta etapa –biológica, psicológica y social-.


Los espacios colectivos se convierten en oportunidades que el adulto mayor utiliza para la elaboración funcional de ansiedades, lo mismo que ocasiones en que es posible preservar su mismidad y desarrollarse en un hacer desafiante, creativo a nivel colectivo e individual.

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