La anhedonia.

La anhedonia es la incapacidad para  experimentar placer, originando la pérdida de interés o la satisfacción en casi todas las actividades de la cotidianidad. En esta condición existe una falta de reactividad a los estímulos usualmente concebidos como placenteros.

Los factores biológicos son la causa principal de la anhedonia, aunque también existen factores socio-culturales asociados, lo cual se podría explicar debido que un comportamiento puede ser aceptado para un grupo determinado mientras que en otro colectivo puede ser rechazado.

Los criterios para el diagnóstico de la anhedonia se vinculan con el grado de satisfacción con respecto a las capacidades y logros personales, lo mismo que sus relaciones interpersonales y la manera como se afrontan los acontecimientos de su propia vida.

La anhedonia no es una disfuncionalidad como tal sino que es un síntoma, el cual se asocia la mayor parte de las ocasiones con trastornos depresivos, aunque también se  relaciona con trastornos como la esquizofrenia, trastornos de ansiedad, así como al periodo de abstinencia en los individuos con trastorno adictivo hacia las sustancias psicoactivas. Al ser parte de una sintomatología, la anhedonia no se trata directamente, sino que se trata el trastorno que ha originado dicho síntoma

Algunos sujetos pueden sufrir de una anhedonia generalizada, o sea una incapacidad global para el disfrute, mientras que en otros casos ocurre en situaciones específicas –comida, relaciones sexuales, actividades de ocio o alguna situación que anteriormente haya sido significada como placentera-.

La anhedonia muchas veces pasa desapercibida puesto que el sujeto que la tiene, la define como una tristeza momentánea que no requiere un tratamiento farmacológico y/o terapéutico. El hecho que el individuo no de importancia a su propia disfuncionalidad, también depende del alto nivel de pasividad y descuido consigo mismo, o depende de la ausencia de seguimiento por parte de los demás cuando quien tiene anhedonia, posee trastorno esquizofrénico.

Algunos investigadores han propuesto la hipótesis que la anhedonia aparece debido a fallas en la producción de dopamina dentro del sujeto –la dopamina es el neurotransmisor encargado de las funciones concernientes al placer, la satisfacción y el bienestar-.

En cuanto a la anhedonia que se da por depresión, trastornos de ansiedad y como consecuencia de la abstinencia del trastorno adictivo, estas patologías necesitan estar acompañadas de un manejo terapéutico que permitirá al individuo afectado encontrarse y aceptar su mismisidad, conocer el origen de sus conductas o estados afectivos disfuncionales junto con las ganancias, y permitir la creación de maneras personales para enfrentar sanamente su existencia.

En estos casos, a pesar que diversos trabajos han concluido que la anhedonia tiene un componente orgánico, el sujeto necesita aprender, mediante un intercambio de subjetividades con un otro terapéutico, a manejar su desequilibrio biológico y encontrar formas de encontrar placer a pesar de su debilidad.

Sobre los casos de la anhedonia producto de trastornos esquizofrénicos, estos pacientes requieren tener un manejo farmacológico que les permita conservar un principio de realidad asociado a funciones de pensamiento equilibradas, y también necesitan un proceso psicológico que incentive que se encuentren con ellos mismos, desarrollando acciones para enfrentar adecuadamente su problemática.

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