Mapa de sentido II.

En este segundo escrito sobre el libro “Mapa de sentidos” hablaré de las referencias que presenta Peterson acerca de los personajes que participan en las narraciones míticas y su simbolismo –símbolo es un signo que establece una relación de identidad con una realidad. Dicha significación del símbolo ha sido algo que muchas culturas utilizan de la misma forma o sea un acuerdo intercultural-.

Las historias míticas están personificadas por tres diferentes órdenes: La gran madre que simboliza la naturaleza, lo creativo, lo destructivo, el territorio inexplorado, El gran padre que simboliza la cultura, lo protector y tiránico –tiránico en el sentido que el orden puede ser dominante y mortífero, en caso de no ser regulado o en caso de ser permanente-, el saber ancestral acumulativo. El tercer orden es el hijo divino que media entre el territorio inexplorado y el explorado.

Lo desconocido o inexplorado es la fuente de todo. Fuente que se oculta detrás de la identidad personal y cultural. Tiene la capacidad de amenazar –muerte y destrucción, por lo que produce miedo, – y la capacidad de engendrar. La expectativa y la fe permiten transformar el concepto interpretativo de lo desconocido, eliminando las sensaciones displacenteras al acercarnos.

Lo desconocido parece vincularse con lo femenino porque los órganos genitales de la mujer se encuentran escondidos y porque la mujer tiene la capacidad de albergar secretamente a su hijo –la mujer es un cuerpo recipiente capaz de albergar vida-.

Así como el niño debe su existencia a su madre, el ser humano necesita a la naturaleza para desarrollarse. Por esta razón, la naturaleza representa la feminidad. Al mismo tiempo que la madre tierra tiene la función de contener, también puede ser amenazadora, lo cual se puede visualizar la naturaleza tiene lugares generadores de miedo – animales, cavernas, lugares oscuros, noche-..

Por otro lado, el gran padre protege a sus hijos y se protege a él mismo del caos debido que ellos –los hijos- son inmaduros y no saben luchar. Por el orden se da uniformidad a lo cultural. La cultura o el gran padre, protegen al hombre de su vulnerabilidad

Empero, con el objetivo de preservar la cultura y que esta no se desordene, el padre se convierte en tiránico que gobierna en el absolutismo –padre que es arrogante e inflexible-. La figura del tiránico se establece para que todo sea determinable y predecible. El gran padre al igual que la gran madre comparte rasgos ambivalentes

La gran madre y el gran padre engendran dos hijos: El héroe y el antihéroe –generador y destructor de la historia y la tradición. El héroe tiene capacidad de unirse a lo desconocido –la gran madre- buscando la redención y la renovación, y el otro hijo con connotaciones negativas puesto que tiene un alto nivel de miedo a la desconocido, evitando el contacto con ello, convirtiéndose en alguien rígido y autoritario, pues se aferra desesperadamente a lo familiar y estable. Es un personaje resentido que odia la existencia misma.

El héroe es un individuo que supera las amenazas, recuperándose de manera  mágica, por lo cual recibe un gran premio. Regresa a su comunidad con la recompensa y restablece el orden social –el héroe es capaz de hacer un uso creativo de lo desconocido-.

Enfrentarse a lo inexplorado significa derrumbar los dogmas de fe y crear otro paradigma. Este héroe transforma la moral colectiva puesto que su forma de combatir con lo inesperado es integrarse con la gran madre y reorganizar la cultura.

Este es un escrito que tiene dos propósitos fundamentales: El primero de ellos es formar en diversos componentes que permitirán profundizar en conceptos y variadas realidades psicológicas, así como mejorar la salud mental del individuo y del grupo familiar. El segundo objetivo es promocionar mi consulta clínica de forma virtual y presencial, ambas se pueden solicitar al celular 320 6919221

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