El trastorno de personalidad esquizoide, según el manual de psicopatología, esta asociado con comportamientos de distanciamiento de las relaciones sociales, restricción de la expresión emocional. Este trastorno generalmente ocurre en el comienzo de la edad adulta.
Los sujetos que tienen este trastorno no disfrutan o desean las relaciones interpersonales –incluidas formar una familia-, escogen la realización de actividades en solitario, disfruta con muy pocas actividades o ninguna, muestra frialdad emocional y se muestra indiferente a las críticas de los demás.
Las características explicadas anteriormente son independiente de los trastornos de estados de ánimo, esquizofrenia u otros trastornos psicóticos –presencia de alucinaciones, delirios y pérdida de la realidad-. Estas conductas son independientes de los efectos fisiológicos de una enfermedad médica.
Existen investigaciones que señalan que los trastornos esquizoides están relacionados con la menor cantidad de receptores de dopamina. No existen todavía estudios acerca del determinismo de las relaciones sociales en el desarrollo del trastorno de personalidad esquizoide. A pesar de esto, todas las disfuncionalidades aparecen por la interacción de variables genéticas, ambientales y de funcionamiento cerebral.
En cuanto al trastorno de personalidad esquizotípico, este se caracteriza por malestar aguda y capacidad reducida para las relaciones sociales, distorsiones cognitivas, excentricidades del comportamiento –creencia en pensamiento mágico, experiencias perceptivas inusuales como sentir la presencia de otras personas cuando están solas, tener facultades paranormales etc-.
Los sujetos cuando tienen personalidad esquizotípica pueden tener lenguaje raro, debido a sus pensamientos inhabituales, suspicacia, afectividad inapropiada, ansiedad social excesiva. Igualmente que el trastorno esquizoide, estas características son independientes de trastornos de estado de ánimo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico.
Las investigaciones concluyen que la personalidad esquizotípica puede presentarse por el gen de la esquizofrenia que no se ha desarrollado debido que no han existido tensiones ambientales en el crecimiento y debido que no han existido enfermedades prenatales.
El tratamiento terapéutico recomendado, tanto para el trastorno esquizoide como para el trastorno esquizotípico, consiste en la enseñanza de habilidades sociales junto a las emociones, con el objetivo de reducir su aislamiento y desconfianza de los otros.
Otro tipo de táctica terapéutica que se utiliza en la atención de este tipo de paciente, consiste en no animar o presionar cambios en absoluto, sino ayudar que la persona acepte y se ajuste a su estilo de vida solitario. Para darse esta aceptación, el psicólogo necesita estimular el proceso para el conocimiento del origen de esos comportamientos y de las ganancias que producen estas acciones. En la medida en que el paciente sea consciente estas informaciones, él tomara la decisión de seguir con estas acciones o realizar planes para su modificación.