Los trastornos somatoformes son aquellos asociados a síntomas físicos para los cuales no existe una causa médica evidente. En este tipo de disfuncionalidades los individuos tienen una preocupación excesiva por la apariencia o el funcionamiento corporal.
Existen cinco clases de trastornos somotoformes: La hipocondriasis, el trastorno somatización, el trastorno de conversión, el trastorno de dolor y el trastorno dismórfico corporal. Cada una de estas afecciones tiene definiciones y características particulares.
La hipocondriasis se caracteriza por la existencia de alto nivel de ansiedad o temor por la posibilidad de tener una enfermedad grave, de manera que perciben sensaciones corporales y los asocian con enfermedades. Los hipocondriacos sienten esos malestares, por lo cual se concluyen que ellos no están simulando. Este trastorno se asocia mucho a los trastornos de ansiedad y pánico.
La hipocondriadis es diferente a la fobia por desarrollar enfermedades puesto que en la primera afección, el individuo cree o tienen la convicción de estar enfermo, mientras que la fobia a contraer enfermedades, el individuo tiene ansiedad por desarrollar determinada patología
Los trastornos de somatización se asocian al padecimiento de síntomas somáticos de debilidad y de sensación de enfermedad con síntomas de dolor, gastrointestinales –vómitos, distensión abdominal etc-, síntoma sexual –disfunción eréctil, menstruaciones irregulares etc- y síntomas seudoneurologtico –parálisis, alteración de la coordinación etc-.
Los trastornos de conversión tienen relación a un mal funcionamiento físico –paralisis, ceguera, dificultad para hablar etc- sin ninguna patología física que de cuenta de esa disfunción. Muy a menudo, los trastorno conversivos se asocian con falencias neurológicas, que después de muchos exámenes médicos, se concluye que no existen.
El trastorno de dolor se produce cuando existen razones físicas para el dolor pero este se encuentra asociado también a factores psicosociales para mantenerlo. El dolor es real pero se intensifica debido que la presencia de este dolor intensificado produce ganancias psicológicas.
El trastorno dismórfico corporal es la preocupación por algún defecto imaginario en la apariencia por parte de alguien que en realidad tiene un aspecto razonablemente normal. En ese desorden puede existir un conflicto entre lo que se imagina y lo que es, lo cual puede señalarnos algún tipo de alteración de la realidad. Estas personas piensan que todo lo sucedido en su mundo esta vinculado a su defecto imaginario.
Este es un escrito que tiene dos propósitos fundamentales: El primero de ellos es formar en diversos componentes que permitirán profundizar en conceptos y variadas realidades psicológicas, así como mejorar la salud mental del individuo y del grupo familiar. El segundo objetivo es promocionar mi consulta clínica de forma virtual y presencial, ambas se pueden solicitar al celular 320 6919221