Cenicienta es un cuento de hadas en que se puede observar claramente la rivalidad fraterna, la cual es enfatizada por el autor mediante la lucha que la protagonista de la historia sostiene con sus dos hermanastras por colocarse el zapato que dará la posibilidad de ser escogida por el príncipe.
En este cuento, la protagonista de la historia es menospreciada y degradada constantemente por sus hermanastras, a la vez que su madrastra la obliga a sacrificar sus propios intereses en beneficio de sus hijas naturales, o sea las hermanas políticas de Cenicienta
La madrastra y las hermanastras de este cuento se encuentran significadas negativamente puesto que abusan de Cenicienta. Ellas la ponen en condiciones de inferioridad, obligándola a ejecutar tareas que corresponden al aseo y oficios que ellas mismas no son capaces de realizar.
Aunque Cenicienta implemente estas actividades con rigurosidad y buenos resultados, su esfuerzo no es recompensado por sus hermanastras, y mucho menos por su madrastra, quienes exigen cada vez un trabajo más arduo, lo cual puede asociarse con situaciones de maltrato
El hecho que el autor de esta historia nombre a las hermanastras como personas dañinas puede ser para evitar el rechazo generado en el niño ante el cuento en caso que fueran referidas como las propias hermanas. Si no existen lazos de sangre, el infante tiene permitido conservar por ellas solamente emociones de odio y deseos de venganza duraderos.
Además de esta interpretación, las hermanastras en cuestión son tan sumamente “malas” que justifican los sentimientos de venganza que el niño, al identificarse con Cenicienta, tenga hacia ellas. El pequeño a quien le leen el cuento no siente culpabilidad hacia aquello que esta sintiendo.
Hechos que en la realidad del cuento se caracterizan por la lucha desigual con las hermanastras, en el simbolismo se transforman en la interacción de esperanzas y angustias en la rivalidad fraterna, así como el sentimiento de exclusión con respecto a los propios hermanos y la concepción acerca que ellos –hermanos- son preferidos por los padres.
En el interior del infante, no importa que no existan razones objetivas para ello, él esta sintiendo que su dinámica familiar conserva cierta o bastante similitud con la cotidianidad de Cenicienta puesto que no se percibe lo suficientemente valorado como debería estarlo.
Es necesario resaltar que el concepto de rivalidad fraterna solo puede existir en referencia a las figuras parentales. Los hermanos luchan entre ellos con el propósito mayor de ser escogidos por los adultos y gozar de los máximos beneficios por parte de ellos –protección, cariño, abrigo..-.
En la medida en que el niño crece, esta persona es objeto por parte de sus padres de la disminución de ciertos privilegios y el incremento de exigencias, con el objetivo de impulsarlo a la independencia, por lo cual siente que es marginado con respecto de sus hermanos menores quienes siguen gozando de los beneficios que antes tenía este pequeño.
Por otro lado, este niño se siente discriminado de sus hermanos de más edad, puesto que ellos, debido a su crecimiento, no lo toman en cuenta en sus juegos, antes por el contrario, se aprovechan de él, imponiendo la realización de acciones que dejan los padres y que los mayores no desean llevar a cabo. Demandas que realiza con la promesa acerca que podrá jugar con ellos.
Estas emociones displacenteras que el niño siente tanto con sus hermanos mayores como con sus hermanos menores, es la que trata de mostrar el cuento de hadas de la cenicienta. Emociones que el niño puede sentir sin presiones en la medida en que se producen hacia los hermanastros.
Sentir interno que el niño desde su subjetividad ha sobrevalorado, lo cual es posible concluir puesto que en el campo de la realidad los padres, rara vez, manifiestan de una manera tan visible, la predilección de un hijo sobre otro, así como también es poco probable que entre hermanos haya tantas emociones negativas que no sean neutralizados por representaciones positivas.
Esto se produce incluso en las familias en que únicamente existe 1 hijo. En dichas familias, este hijo se sienten con rivalidad de los otros niños de su familia extensa, hijos de sus amigos… pues consideran que tienen muchas más cantidad de ventajas que él mismo, y además fantasean que si tuvieran un hermano, este sería el preferido de sus padres.
En el momento en que el niño oye el cuento, él deduce que, aun sintiéndose excluido por sus hermanos, esto no tiene el nivel de gravedad de los acontecimientos que suceden con Cenicienta, induciendo el concepto que es un niño afortunado y que, a pesar que puede tener motivos por los cuales sentirse triste, aburridos.. con sus hermanos, existe solución ante esto.