Elementos valiosos del texto “Envidia y gratitud II”.

En este segundo escrito referente al libro “Envidia y gratitud” de Melanie Klein, escrito en 1957, se mencionará el significado de estas dos palabras, desde el contexto de la especie humana, así como se nombrarán algunas situaciones para explicar la aplicación de la envidia y gratitud en situaciones cotidianas.

La representación de madre buena o pecho bueno y madre mala o pecho malo a nivel individual –amor y odio-, manifiesta Klein, es la forma humana que se tiene de la lucha que hacen los seres vivos entre la destrucción –pulsión de muerte, estabilización de energía- y la creación –pulsión de vida, movimiento-. La lucha continua entre pulsión de vida y pulsión de muerte se caracteriza a nivel humano por la perdida y recuperación del objeto bueno.

El pecho bueno es el representante del instinto de vida, y además es vivido como primera manifestación de la facultad creadora. La capacidad de dar y preservar vida es percibida como el mayor dote, por lo cual se envidia. La envidia del pecho, perturba el poder creador

La envidia que tiene el bebé de la madre al nacer, se amplía porque ella impone a su hijo, cuando él comienza a crecer, ciertas normatividades en cuanto a la alimentación -horarios, cantidad de leche…-. Dicha envidia intensificada origina problemas para definir al pecho materno, y por ende a la madre, como buena.

Klein afirma que cuando el bebé es muy pequeño, mantiene separados los conceptos de madre “buena” y madre “mala”, o sea amor y odio, lo cual le permite representar de forma independiente y sin equivocaciones, aquellas dos instancias extremas –la disociación del objeto es necesaria en un principio puesto que conserva al objeto bueno y no permite que esta significación se pierda en el objeto malo-.

Existen bebés que a pesar de tomar del pecho, no pueden gozar de él –estos bebés cuando son adultos, presentan ambivalencia al ser contenidos emocionalmente o cuidados. Desean hacerlo pero también lo repelen-. Una de las razones puede ser que es tal su envidia y su odio hacia el pecho –madre- que piensan que lo han dañado.

En la medida que el niño crezca, y aumente tanto sus capacidades cognitivas como afectivas, él podrá integrar los conceptos de amor y odio.  Si la relación entre el hijo y la madre ha sido estructurada, el niño esta dispuesta a compartirla, teniendo una relación funcional con el padre –en este estado la envidia hacia el pecho primario no fue excesiva-.

Por otro lado, los celos hacia la figura paterna se asocian con la envidia del hijo hacia el pecho materno –los celos se dan porque el padre es acusado de alejar a la madre de su hijo, quitándole el acceso a su pecho-. Los celos se producen cuando el pecho materno no ha sido interiorizado con seguridad, dándose también la envidia

Una de las consecuencias de la envidia excesiva, puede ser la culpa. Si es de alta intensidad, esta culpa puede ser vivida como persecución. La culpa  esta ligada a la envidia del pecho nutricio y al sentimiento de haber arruinado su bondad por los ataques de la envidia

Los celos en un principio hacia el padre, permite que se desarrolle sentimientos de amor y de gratificación hacia él –los celos reemplazan a la envidia, convirtiéndose en una defensa para no sentirla. La envidia destruye el pecho bueno mientras que los celos no.

La envidia y el odio se pueden trasladar de la madre hacia el padre quien es el segundo objeto a idealizar. Igualmente, si se tiene gratitud y amor hacia la figura materna, estos sentimientos pueden ser trasladados hacia el padre y hacia otras personas

El adulto con una personalidad estructurada y desarrollada, puede integrar, y a la vez diferenciar, entre lo bueno y lo mano. Si la relación del niño con el pecho de su madre fue exitosa, el hombre podrá tener una relación satisfactoria con su esposa y con sus hijos

2 comentarios de “Elementos valiosos del texto “Envidia y gratitud II”.”

  1. Si no hubo relación de la niña con el pecho de su madre, entonces NO HAY RELACIÓN SATISFACTORIA con la pareja que tendrá a futuro?

    1. El pecho es un medio muy importante para que el hijo interiorice a su madre de forma positiva. Sin embargo, si la madre no pudo o no quiso dar lactancia, ella debe crear otras estrategias para el desarrollo de un vínculo amoroso con el pequeño. Empero, si la madre, además de no dar pecho, no tiene estas otras estrategias, existirá altas probabilidades que no exista una interiorización adecuada del amor, y por ende, la seguridad que no habrá posibilidad en el desarrollo de un lado sólido de pareja

Responder a Anabel Torrente Cano Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *